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All Them Witches.
Dying Surfer Meets His Maker (2015)
Line-up.
Charles Michael Parks Jr. – Bajo y voz
Ben McLeod – Guitarra
Allan Van Cleave – Teclados
Robby Staebler – Batería
Llega un momento en la vida en que te debes preguntar ¿por qué te gusta la música que te gusta? ¿Por qué la persigues? ¿Por qué te sigues emocionando? ¿Por qué te hace feliz? ¿Por qué escribes sobre ella? La respuesta tiene muchas bifurcaciones y explicaciones, pero llegan al mismo lugar. Te gusta porque es tu reflejo. ¡Eres tú!
La banda de Nashville, Tennessee “All Them Witches” debuta en la casa disquera New West Records con su tercera placa de larga duración titulado “Dying Surfer Meets His Maker”.
En un 2015 en lo que al parecer lo único que han hecho es trabajar, la banda All Them Witches nos ofrecen un álbum cargado de sonidos desérticos y cálidos parajes sónicos. Un disco en el que se han alejado de su sonido más pesado, pero han ganado presencia y técnica, misma que se refleja en la creación de atmosferas sonoras trascedentes.
Nuevas odiseas sonoras merecen estar acompañadas de buenas letras, y este “Dying Surfer Meets His Maker” no es la excepción. Un álbum complejo en el que se necesita de colaboración directa del escucha para embelesar el viaje a través de las profundidades del creador. Un creador que, mientras más escuchas, más refleja sus temerarias intenciones musicales.
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All Them Witches abre el telón con “Call Me Star”. Pieza con una introducción acústica y armónica, arpegios espaciales a la cual se le une una batería que marca el ritmo durante toda la canción. Arreglos orquestales que se acompañan de una voz tenue pero penetrante. Una cortés bienvenida al mundo en donde dominan todas las brujas.
La segunda pieza del álbum da inicio con un bajo resonante, conjugado con una persistente batería y catárticas guitarras que anuncian, “El Centro”. Composición en la que se percibe una conjunción de energías e influencias musicales entre los 4 miembros de la banda. Mención especial merece Robby Steabler, el cual logra una batería orgánica y vibrante, con tintes progresivos a lo Nick Mason en la época más space (A Saucerful Of Secrets).
Después de una travesía de un poco más de ocho minutos. Entramos al dominio de los predicadores de la suciedad. “Dirt Preachers” es un rock puro y directo, cargada de distintos niveles de potencia y una buena temática. Un sonido que se vuelca en una incesante base en batería y bajo que va elevándose hasta desembocar en un solo de guitarra confortante, que permite reconocer un sonido que ya los empieza a distinguir del resto. La canción aborda el tema del fanatismo desmedido, sobre ese vacío y necesidad de creer en algo que es aprovechado por falsos profetas, reyes apócrifos y deidades decadentes; la espiritualidad en venta y al alcance de todos.
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Y cuando el sol se ve cenizo, es en ese momento cuando la bestia empieza a sangrar a través de los hematomas, cuando el viento transporta la desesperanza y la decadencia, es cuando todo se cae a pedazos. “This Is Where It Falls Apart” es una gran pieza atmosférica, donde de nuevo las cuatro brujas hacen un excelente trabajo fusionando sus instrumentos al sonido de una armónica que dibuja el paraje de la desolación.
Lo siguiente que perciben los oídos es “Mellowing”. Canción estética que serena los sentidos, guitarras barrocas que se van entrelazando para crear un puente melódico muy bien logrado. La maduración de la banda se plasma en esta canción reconfortante y apasionada, una pieza reflexiva y atmosférica, sin duda una de las canciones más hermosas del álbum y de la discografía de la banda.
Lo siguiente que se yergue ante nosotros es la gran “Open Passageways”. Canción que arremete contra nuestra cordura, una potente batería aunada a la sentencia de que el ojo de dios todo lo ve. Los pasadizos abiertos se encentran en todos lados, a través de ellos con la respiración cansada, en busca de una voz prestada para gritar y bramar. La canción se hace acompañar sobre arreglos orquestales que se fusionan a la perfección con los demás instrumentos. Sobre las huellas del desierto, el hambre de la incertidumbre, el pavor del mañana, esa huella que recuerda el lamento de la espiritualidad y la conquista de lo material, lo material, lo que domina el hacer del mundo. Los pasillos abiertos están, con fuego en sus entradas para que puedas ver la realidad, masticar tu amor y tragarlo.
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Instrumental 2 (Welcome to the Caveman Future)” conforma un puente más dentro del disco, el segundo para ser exactos. La canción es un preludio que nos prepara para lo mejor de este álbum de All Them Witches.
La canción “Talisman” es un épico viaje al interior del desierto. El sueño ha sido largo y pesado, te has tomado el tiempo para llegar hasta acá, la recompensa esta frente a ti. Esta pieza reúne una armonía y esencia como ninguna otra en el álbum. La canción contiene una letra que nos envuelve en un ambiente desamparado a una distancia infinita, un mundo lejano en donde las trémulas piernas ya no responden más y tienes que confiar. La guitarra nos envuelve en su tenue sopor, en un sonido western que prepara el cuerpo para ver al creador. Sin duda esta penúltima canción del álbum nos confirma la calidad de la banda.
El telón se cierra con la atmosférica “Blood and Sand / Milk and Endless Waters”. Una canción perfecta en su armonía y la combinación de instrumentos. La guitarra cuenta con una presencia marcada durante toda la canción, una letra a manera de narración, un bajo que se une a la batería que incesantemente va marcando el ritmo. La canción es una representación en la que el surfero moribundo por fin se presenta con su creador. Un cierre que consolida a un álbum como el mejor en lo que va de la carrera del cuarteto de Tenesse.
Con este tercer álbum “All Them Witches” se consolida como una banda que va más allá del género en el que originalmente iniciaron, explorando sonidos más estructurados, pero sin dejar de percibir el poder de sus instrumentos. “Dying Surfer Meets His Maker” es un álbum que debe escucharse más de una vez para darle su valor, para disfrutar de ese viaje a lo más lejano y recóndito de la mente. 
Extraido de: La Ruta del Sonido